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lunes, 14 de abril de 2014

Capitalismo sí es una mala palabra



Una inocente conversación en el coche con mi marido camino a casa de cenar con amigos, me sacudió y me recordó una vez más a Okinawa. Ah, Okinawa. Mi marido me dijo  "Tenes que relajarte, no se puede estar todo el tiempo queriendo ser productiva".

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La desvanesencia del sujeto
Yo, que me resisto al sistema económico en el que vivimos. Yo, que con demasiada frecuencia me siento atrapada, verdaderamente en la cárcel, porque me veo obligada a vivir en este sistema híper consumista. Yo, que sufro y no soporto el acoso competitivo, y que me disgustan las implicaciones del concepto "máximas ganancias". Yo, que estoy harta de la  "productividad" y de "la carrera por juntar propiedad". Yo, que me enferma que esos valores se hayan convertido en supremos, soné como si esos mismísimos valores fueran míos, personales y propios.
No tengo ninguna explicación, salvo que me encuentro bajo el efecto aplastante de la estructura social en la que vivo, a pesar de mi pensamiento crítico y de mi resistencia consciente. El sujeto no es subjetivo.

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La desviación Social (o perversión): violación de la norma cultural o moral.
En esa cena con amigos vimos la película "El lobo de Wall Street." Horrible película, en mi opinión. Entiendo, que aparentemente, la horrenda y repelente atmósfera que aparece en la película es solo un intento cinematográfico de reflejar los horrores del capitalismo, pero no deja de ser horrible. Conductas que  fácilmente  pueden etiquetarse como desviación o perversión social - o absoluta perversión - se incluyen dentro de la norma social a largo plazo, en la sociedad capitalista que hemos sido capaces de crear.
En una sociedad donde los valores del dinero y del individualismo son valores sagrados, que se han convertido en fines culturales deseables, la búsqueda de dinero y de propiedad justifica todos los medios. El medio no cuenta, siempre y cuando que se logre el objetivo y se logre el fin. De esta forma, la desviación (o la perversión), no es realmente una desviación.
Recordemos que el término "desviación" es relativo, no se trata de una desviación "absoluta". El término siempre es relativo al lugar, al tiempo, al status, y al resultado. Por ejemplo, dos personas pueden hacer lo mismo, pero en una el hecho será considerado desviación y en la otra no, dependiendo del status de la persona.

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La norma social
La manera en que se supone que se debe conseguir el objetivo social (el fin cultural o el valor deseado),  la forma de actuar que la sociedad resalta como aceptable, es "norma social". En una sociedad equilibrada, la norma, es decir la forma legítima de actuar, sería tan resaltada por la sociedad como el valor a conseguir. Pero, en una sociedad  desequilibrada, una que pone especial énfasis en lograr el objetivo, y no tanto en el camino para lograrlo, incluso si alguien llega de forma ilegítima a la meta, se le puede considerar como un hombre de honor.

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La olla a presión descontrolada
En una sociedad capitalista – como esta que hemos sido capaces de crear - el objetivo final es el éxito financiero. Sin éxito económico la persona vale menos. La sociedad presiona al individuo a alcanzar el éxito financiero, pero lo presiona menos por la legitimidad de la forma de hacerlo. La manera de actuar importa menos que el fin logrado o a lograr. Esta estructura desequilibrada actúa como una olla a presión que causa patrones de conducta desviada, pero que no se consideran como tales. De vez en cuando, con el fin de sentirnos bien con nosotros mismos, se elige a alguien para señalarlo como un criminal o un delincuente. Y es que es verdad, es un criminal - por favor, no me malinterpreten - pero es uno de muchos. Uno de entre muchos otros que no son considerados como tales, o que no nos importaba verlos o reconocerlos.

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La ilusión del tamiz
La existencia de movilidad social está cada vez más en duda. En un estudio realizado en el año 2012 ya se ha dicho:

"... La capacidad de la población israelí para mejorar su condición socio económica es bien baja.  Es razonable suponer que el individuo pueda llegar a ascender un solo y único escalón en la escala socio económica.  No solo existe la desigualdad, sino que también es fija. Toda sociedad capitalista fomenta la esperanza de ascender en la escala social y económica, ya sea esta esperanza algo que pueda hacerse realidad, algo  verdadero, o algo falso, es decir una esperanza creada desde un principio para conseguir que trabajadores y clase media produzcan y se esfuercen lo máximo posible.  De una u otra forma, la capacidad de movilidad social es lo que distingue a una sociedad socio económicamente sana de otra basada en clases o en castas. Sin la esperanza de concretar la movilidad social, que nos queda?..."

Fuente: http://www.calcalist.co.il/local/articles/0 , 7340 , L- 3575380 , 00.html
*El estudio se realizo en Israel, pero bien puede aplicarse a toda la sociedad occidental desarrollada.

Algunas pocas "personas exitosas" logran subir en la escala social y económica. Este hecho sólo refuerza la maravillosa ilusión del tamiz del capitalismo. El mensaje que se transmite es: usted  sólo tiene que pasar a través del filtro. Usted sabe que los agujeros del filtro son lo suficientemente grandes como para hacerlo, siempre y cuando trabaje lo suficientemente duro y se esfuerce lo suficiente. Y para demostrarlo, hay quien tiene éxito!

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La hegemonía
La realidad que todo lo abarca. La internalización de la ideología. La realidad que esta sobre todo. La ideología les habla a los ciudadanos y crea legitimidad. Así como la aceptación ideológica sea más amplia, así la ideología tendrá más legitimidad.
Y una noche, camino a casa, me encuentro hablando con mi marido de la importancia de la productividad, de la necesidad de ser productivo y de la importancia del logro económico.
La clase económica dominante, la capitalista "al mango", se las arregla para convencer a la población de su ideología. La legitimidad es casi completa. La hegemonía es difícil de romper. La realidad es obvia.
A veces parece como si el ciudadano no fuera más que una "herramienta" para servir a la economía. Como si la "economía" fuera la principal entidad que vive en el planeta tierra, y la raza humana sea, básicamente, su recurso.
Una vara de medición muy usada para medir prosperidad en una sociedad es el "crecimiento económico". Es decir, el desarrollo de la entidad antes dicha. Al medir el crecimiento económico no se toma en cuenta el bienestar de los ciudadanos, la igualdad o la desigualdad, la distribución de la ganancia, no juega ningún papel la eficiencia del sistema de salud o las condiciones de vida...Todo bien, siempre y cuando haya crecimiento económico, siempre que la entidad crezca y engorde. No importa a costo de que o a cuenta de quién. Los criterios para medir el crecimiento económico son problemáticos.  El crecimiento económico es, resumiendo, un aumento de producto bruto interno.

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El crecimiento aumentó, junto con la desigualdad
El crecimiento económico refleja una economía sana, que crece y se desarrolla. Así diría cualquier economista silvestre al que usted le pregunte. Esto debería ser bueno para el  ciudadano. Entonces, ¿cómo es que el ciudadano se hunde cada vez más?
Hace falta desafiar la premisa básica que dice que el crecimiento traerá beneficio a los ciudadanos. Actualmente, el crecimiento aumenta junto con la desigualdad. El crecimiento actualmente beneficia a un puñado de personas, a un puñado de familias y de magnates. Aunque los índices de crecimiento son lo suficientemente grandes como para que el sistema sea considerado "un sistema económico fuerte", la gran mayoría de ciudadanos trabajan más duro y no dejan de hundirse más. Los magnates pueden producir  cantidades lo suficientemente grandes como para que se muestre un buen crecimiento, un buen PBI, pero el bienestar no se filtra. El bienestar queda en pocas manos.
Esto suena muy, pero muy mal.

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La grieta
Abertura, ranura, fisura, agujero.
Está creciendo una "nueva economía". Se trata de una economía que crece desde abajo, desde una pequeña ranura que el sistema económico capitalista olvido sellar. Quizás el sistema se considero a si mismo demasiado poderoso e invencible. Así es la hegemonía.
La revolución crece a partir de un nuevo y básico entendimiento, cada vez mayor, del ciudadano con respecto al "poder" que posee. La revolución se apoya en la red global a la que estamos conectados a través del pequeño ratón y la pantalla. En la información y la tecnología.  Hoy en día, a veces es difícil distinguir quién es el promotor (o el publicista), quién el comercializador, quién el consumidor y quién el productor.  El "simple" y "pequeño" ciudadano puede ser las cuatro cosas a la vez.
El hecho de que la revolución viene desde "abajo" nos indica que está siendo adaptada al ciudadano y que responde a sus necesidades, en realidad nació para servir al ciudadano, al contrario del capitalismo animal.
Así se fisura y se quiebra de apoco el monopolio de las grandes empresas. Crece un nuevo, un novedoso y renovado cooperativismo. La nueva economía es liderada por la sencillez, la cooperación y la humanidad. Y requiere creatividad y actitud proactiva.
Estamos siendo testigos de la creación de nuevas reglas de juego que van a cambiar la historia. La cooperación y la participación ponen en desafío al viejo sistema y ayudan a descomponer las viejas relaciones de poder.


¿Que será en 10 años? Y en 100 años? Es más que intrigante saberlo.

*les gusto el post o el blog? recomienden, compartan. Gracias!

3 comentarios:

  1. Coincido en todo lo que expresás, y también me pregunto qué sucederá en un futuro.
    Existe realmente gente que quiera superar este modelo? O ya estamos todos atrapados en la búsqueda de la zanahoria inalcanzable?
    Existe gente que pretenda más de la vida?, me refiero a una verdadera calidad de vida, y no al vacío que genera el pretender tener más y más. Existe suficiente gente que abone otros valores??
    Es posible en esta sociedad crear un sistema de trueque? Es posible ahondar esa fisura para que aprendamos a dar sin esperar nada a cambio y compartir para sentirnos felices??

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  2. Soy optimista, creo que existe un movimiento que crece cada día y que busca una alternativa, no una como apartarse del sistema y ser medio "paria" sino un sistema económico alternativo. Es fascinante. La red esta llena de voluntad en ese sentido.

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  3. Seamos optimistas y sigamos haciendo todo lo posible !!!

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